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sábado, 7 de junio de 2008

8 de Junio. DÍA MUNDIAL DE LOS OCÉANOS.

La idea original para la celebración del día mundial de los océanos el ocho de junio hay que buscarla en la Cumbre de Río donde se elaboró la Carta de la Tierra, por lo que también se la conoce como Cumbre de la Tierra, que se celebró en Río de Janeiro en 1992.
Sin embargo, no fue hasta el año 1994 cuando la Convención de las Naciones Unidas dio un paso importante para la protección de los océanos con la aprobación de una Ley específica sobre su conservación.

Sólo con pensar en la extensión superficial del planeta ocupada por los mares y océanos o en los volúmenes de agua que almacenan llegaríamos a la conclusión de que su importancia ambiental en todos los campos del conocimiento debe ser extraordinaria.
Puede decirse que es una fuente infinita, (o ¿acaso finita? si queremos plantear un debate profundo con ello), de recursos de todo tipo; caso de su fastuosa biodiversidad, sobre todo en determinadas áreas de los bordes continentales como son las zonas de transición y los arrecifes particularmente; de reserva proteica para la alimentación, a través de las toneladas de pesca que suministra para una población en crecimiento casi exponencial necesitada cada vez más de ella; de energía para un mundo globalizado ávido de sus posibilidades en este sentido; de la necesaria agua dulce gracias a la dinámica del ciclo del agua a quien abastece o mediante los distintos procesos físicos que transforman su naturaleza salada original en agua dulce para usos consuntivos y no consuntivos; de minerales industriales, estratégicos, o de otros usos; de yacimientos de hidrocarburos en todos sus estados; de vía de transporte de ingentes volúmenes de mercancías; como espacio de esparcimiento y ocio a una población asentada en sus márgenes o en tránsito hacia ellos, y, en definitiva, de las múltiples interrelaciones con los sistemas ambientales naturales: atmósfera, geosfera, hidrosfera y biosfera que, de verse interrumpidas, harían imposible incluso la vida en la Tierra.
Sin embargo, hoy en día, el medio inhóspito que fue hasta hace poco tiempo ha sido utilizado masivamente y casi colonizado por la humanidad hasta unos límites insospechados con resultados nefastos para sus aguas; las consecuencias no han podido ser peores, sus recursos han sido, son o serán esquilmados impunemente; los vertidos a los que se ven sometidos de las composiciones más inverosímiles, son exagerados, y han modificado sus parámetros físico químicos y biológicos de tal manera que la contaminación puede estar en fase generalizada e insostenible, con importantes zonas muertas ya.

Si además, a esto le añadimos los efectos colaterales que experimenta el océano como consecuencia del temido cambio climático, como el incremento de su nivel, la modificación de la compleja máquina térmica que es, capaz de regular las condiciones climáticas locales, regionales, continentales y, posiblemente, globales, el panorama no deja de ser desolador y justifica la designación de un día mundial de conservación de mares y océanos.
Aunque la protección ribereña hasta los límites jurisdiccionales de las 200 millas es exclusivamente nacional, los fondos oceánicos más allá de ellas deben ser considerados como Patrimonio de la Humanidad y responsabilidad de todos el cuidarlos. La mayor responsabilidad y desafío que tiene planteada la humanidad es la conservación casi virginal de sus ecosistemas para conseguir por otro lado, un desarrollo sostenible que el deterioro cada vez mayor hace insostenible. (foto globo terráqueo, www.geocities.com).

jueves, 20 de marzo de 2008

DÍA 22 DE MARZO. DÍA MUNDIAL DEL AGUA.

La consideración del día 22 de marzo como Día Mundial del Agua tiene por objeto concienciar a la población de la importancia de esta materia para la vida en general y la humanidad en particular, además de reconocer su importancia en multitud de procesos naturales ya sean biológicos como geológicos. Es preciso ser conscientes de que aunque se trate de un recurso renovable suministrado por ciclo del agua, su distribución mundial es irregular. Por eso, la mejor medida por tomar es el ahorro en todas las actividades que la usan y la gestión sostenible de sus volúmenes.

Aunque en otras ocasiones la ONU ha tratado el agua bajo prismas diferentes, como “El agua y los desastres” o “El agua para el futuro” e incluso en este mismo año se va a celebrar la Exposición Internacional de Zaragoza, bajo el tema “Agua y Desarrollo Sostenible”. La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró, además de forma paralela, el año 2008, como Año Internacional del Saneamiento, imprescindible para una oportuna gestión básica del agua. Todas estas circunstancias suponen una ocasión única para recordar que, mientras los habitantes de los países desarrollados poco menos que abusamos de un recurso esencial para la vida por la facilidad para acceder a él, muchas otras personas del globo no tienen asegurada ni a la cantidad de agua potable ni a esta con la suficiente calidad para su supervivencia.

La importancia del saneamiento básico radica en que su falta produce muchos problemas. Es el responsable de la propagación de las enfermedades, caso de la hepatitis A, del cólera, sin contar con la posibilidad de empeorar otros problemas de salud en aquellos lugares donde al no disponer de agua limpia para los usos domésticos habituales o para higienizar el instrumental clínico, hace que muchas personas mueran por las complicaciones inducidas.

Bloquea incluso los avances sociales, como la igualdad de género, ya que en aquellos lugares con dificultades de acceso al agua potable cercana, es la mujer la encargada de hacer grandes desplazamientos en su búsqueda.

Todos estos problemas de salud, como de bienestar social e incluso de perder la vida que tienen planteados miles de personas cada día, se solucionarían con medidas tan pocos costosas como la instalación de las oportunas letrinas, una captación del recurso con métodos tradicionales, la oportuna potabilizadora y una red de distribución básica.


N. Guillermo/ A. Rubio. Imagen: M.Iglesias.