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lunes, 12 de abril de 2010

DÍA MUNDIAL CONTRA LA CONTAMINACIÓN ACÚSTICA: ¿un día sin ruídos?

Normalmente, todo hecho que tenga relación con la contaminación es por naturaleza desagradable, nocivo, tóxico, peligroso o como quiera que lo clasifiquemos. Ahora bien, si hay una forma de contaminación perversa por naturaleza bien podría afirmarse que ésa es la contaminación acústica. Se entiende como contaminación acústica: “ la variación de los parámetros sonoros naturales hasta unos niveles incompatibles con el sosiego”.




Ver monografía ambiental de Abril de 2010 dedicada en nuestra revista al :

Día Mundial Contra la Contaminación Acústica.


Gaspar Jimeno Diestro. Profesor de Biología-Geología

jueves, 12 de junio de 2008

12 de Junio. DÍA MUNDIAL DE LA DESCONTAMINACIÓN ACÚSTICA.

Bocinazos, maquinaria de perforación en calicatas interminables, tráfico acusado, traqueteo en baches infinitos, vendedores ambulantes megafónicos, aviones y helicópteros en misión nocturna, música a deshoras, terrazas-bar improvisadas, botellón inaceptable, sirenas a destiempo, televisores con volumen para sordos, conversaciones nocturnas en patios y corralas, músicos de esquina y banqueta de balada única, laboreo nocturno, martillazos en tabiques, semáforos con trinos, cisternas desajustadas, chimeneas vibradoras, aire acondicionado de vibración y zumbido, insonorización-sonora, elevadores de freno potente, “pedrosas y lorenzos” petardeando a placer por una “pool” de tanatorio, frenazos a destiempo, histriones de móvil musical alardeando de aparato tan carente de interés como su dueño, opositores a pirotécnicos en prácticas, ferias y fiestas años 40 en plazas y calles… .
Esas y muchas más son las causas del ruido, entendido como aquel sonido considerado por el receptor como molesto, poco saludable y sobre todo indeseado. Contaminación etérea sin duda, de foco fijo o móvil, temporal o permanente, derivada siempre de la actividad antrópica o producida directamente por ellos; barata a la vez que gratuita, difícil de cuantificar incluso al instante, sin rastro ni residuos que sirvan como prueba de la molestia, muy subjetiva y, sobre todo en las grandes ciudades, generalizada.
Por eso, el 12 de junio se celebra el Día de la Descontaminación Acústica, cuyo principal objetivo es fomentar la toma de conciencia de la amenaza que supone el ruido sobre la salud de las personas y, sobre todo, adoptar acciones para eliminarlo o disminuirlo.
Al lector, como inteligente que es, ya se le habrán ocurrido unas cuantas soluciones para evitar la contaminación acústica. ¡Muchas de ellas tan sencillas!. Prescindiendo de las que necesiten medidas estructurales para paliarla, que indudablemente corresponde aplicarlas a la administración municipal, basta con un poco de sensibilidad, una cierta educación general y ambiental, y cierta empatía con el resto de la población para pensar en lo que le puede molestar al vecino de al lado con el que indudablemente estamos obligados a convivir.
De lo contrario es más que posible que entre otra sintomatología se produzcan alteraciones del pabellón auditivo en diferentes grados, que la tensión arterial se modifique con otros daños colaterales, que el sistema nervioso se resienta, que aparezcan trastornos del sueño, de la memoria, de conducta, del aparato digestivo, ontogénicos, y de estrés absoluto. Por todo ello, el lema para este y todos los días del año debe ser siempre
“no al ruido”.

viernes, 11 de abril de 2008

12 DE ABRIL. DÍA MUNDIAL CONTRA LA CONTAMINACIÓN ACÚSTICA.

El día 12 abril es el elegido por la comunidad internacional para la concienciación individual y colectiva contra una forma de contaminación que en los últimos tiempos se hace omnipresente: la acústica. Se llama contaminación acústica al exceso de sonido que altera las condiciones normales del medio ambiente en una determinada zona. Si bien esta contaminación no se acumula ni se traslada ni se mantiene en el tiempo como otros tipos de contaminación, también puede causar graves daños en la calidad de vida de las personas si no se controla adecuadamente.

El término contaminación acústica hace referencia o está estrechamente relacionado con el ruido (entendido como sonido excesivo y molesto), provocado por las actividades humanas (tráfico, industrias, locales de ocio, las aglomeraciones de gente,…), que puede producir efectos nocivos fisiológicos y psicológicos para las personas.

Los organismos internacionales advierten que los ambientes ruidosos son insalubres. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera los 50 dB, (decibelios), como el límite superior deseable. En España, la normativa establece como nivel de confort acústico máximo los 55 dB, por encima de este nivel, el sonido resulta pernicioso para el descanso y la comunicación. Según estudios recientes de la Unión Europea al menos 80 millones de personas están expuestos diariamente a niveles de ruido ambiental superiores a los 65 dB y otros 170 millones, lo están a niveles entre 55-65 dB.

El aparato auditivo es el que más se resiente ante una exposición prolongada a la fuente de un ruido, aunque esta sea de bajo nivel. El déficit auditivo provocado por el ruido ambiental se llama socio-acústica. Una persona cuando se expone prolongadamente a un nivel de ruido excesivo nota un silbido en el oído, esta es una señal de alarma. Inicialmente, los daños producidos por una exposición prolongada no son permanentes, sobre los 10 días desaparecen. Sin embargo, si la exposición a la fuente de ruido no cesa, las lesiones serán definitivas. La sordera irá creciendo hasta que se pierda totalmente la audición.

En cualquier caso, se hace absolutamente necesario rebajar los niveles de ruidos en los ambientes en los que nos encontremos, bien por la salud personal, pública y por las repercusiones socioeconómicas, como por la de los organismos de los medios naturales en los que introducimos los ruidos.

Daniel Criado-Pablo López. 3F.